Inicio › Artículos

Consejos para ganar al solitario: clásico, spider, freecell y pirámide

Por RatoLibre · 28 de octubre de 2026 · 7 minutos de lectura

El solitario es el compañero ideal para un rato tranquilo: no necesitas a nadie más, se juega a tu ritmo y cada partida es un pequeño rompecabezas. Aquí te explicamos las reglas del clásico y de tres variantes muy populares, el spider, el freecell y la pirámide, con consejos prácticos para ganar más seguido.

Lo que tienen en común todos los solitarios

Existen muchísimos solitarios, pero casi todos parten de la misma idea: las cartas empiezan revueltas y tu trabajo es ordenarlas, ya sea por palo, por color o por sumas.

La suerte del reparto influye, pero tu forma de jugar pesa más de lo que parece: una misma partida puede perderse con prisa y ganarse con calma. Por eso casi todos los consejos de este artículo se resumen en una idea: mira antes de mover.

Solitario clásico

Es el que casi todos conocemos, también llamado Klondike. Se juega con una baraja francesa de 52 cartas repartidas en siete columnas: la primera con una carta, la segunda con dos, y así hasta la séptima, con siete. Solo la última de cada columna va boca arriba. Las 24 que sobran forman el mazo.

La meta es subir todas las cartas a cuatro casillas, llamadas fundaciones, una por palo, del as al rey. En las columnas, las cartas bajan de mayor a menor alternando colores: por ejemplo, un 9 rojo sobre un 10 negro. Cuando una carta boca abajo queda libre, se voltea. En una columna vacía solo puede entrar un rey.

Del mazo se van destapando cartas. Se pueden sacar de tres en tres o, más fácil, de una en una. En el solitario de RatoLibre se destapan de una en una y puedes darle al mazo todas las vueltas que quieras.

Solitario spider

El spider, o araña, se juega con dos barajas: 104 cartas. Se reparten 54 en diez columnas, seis en las cuatro primeras y cinco en las demás, con la última de cada una boca arriba. Las otras 50 quedan en el mazo para cinco repartos de diez cartas, una sobre cada columna.

La meta es completar ocho secuencias que bajen del rey al as en un mismo palo; cada una que terminas sale de la mesa. Cualquier carta puede ir sobre la inmediatamente mayor, aunque sea de otro palo: un 5 de corazones sobre un 6 de picas. Para mover un grupo de una sola vez, en cambio, todo el grupo tiene que ser del mismo palo y estar en orden. Un hueco libre acepta cualquier carta, y no se puede repartir mientras haya alguno.

Se juega con uno, dos o cuatro palos. Con uno es un pasatiempo tranquilo; con cuatro, un verdadero desafío. En el spider de RatoLibre eliges el nivel antes de empezar.

Solitario freecell

En el freecell, o solitario de las celdas libres, todas las cartas están a la vista desde el principio. Las 52 se reparten boca arriba en ocho columnas: cuatro de siete cartas y cuatro de seis. Arriba hay cuatro celdas libres, donde cabe una carta en cada una, y cuatro bases, donde se suben los palos del as al rey.

En las columnas se acomoda de mayor a menor alternando colores, como en el clásico, pero aquí una columna vacía admite cualquier carta, no solo un rey. Las cartas se mueven de una en una, y solo la que queda al final de cada columna. Para pasar de un golpe un grupo ordenado necesitas espacio: mueves tantas cartas como celdas libres tengas, más una, y cada columna vacía duplica esa cantidad.

Como no hay cartas escondidas, casi todas las partidas tienen solución. Aquí la suerte cuenta muy poco y la planeación, muchísimo.

¿Una partida? En RatoLibre puedes jugar el freecell con deshacer sin límite, para probar ideas sin miedo a equivocarte.

Jugar Solitario FreeCell gratis

Solitario pirámide

La pirámide cambia la idea por completo: aquí no se ordena nada, se suma. Se colocan 28 cartas en forma de pirámide, en siete filas que se tapan unas a otras, y las 24 restantes forman el mazo. Se retiran parejas cuya suma da 13, y los reyes, que valen 13, se retiran solos.

Solo puedes usar las cartas que están libres, sin ninguna otra que las tape, y la de arriba del descarte, donde vas pasando las del mazo. Conviene que te aprendas las parejas de memoria:

Las vueltas que se le pueden dar al mazo cambian según la versión: en la pirámide de RatoLibre son tres en el nivel Fácil y una en Normal. Ganas al vaciar la pirámide.

Preguntas frecuentes

¿Todas las partidas de solitario se pueden ganar?

No. En el clásico y en la pirámide hay repartos que no tienen salida, por bien que juegues. En el freecell, en cambio, casi todas tienen solución, y en la pirámide de RatoLibre puedes pedir que solo te toquen repartos que se pueden ganar.

¿Cuál conviene para empezar?

El clásico, porque sus reglas son las más conocidas. Después, el spider de un palo es un buen paso, y el freecell es ideal cuando quieras un reto que dependa casi solo de ti.

¿Usar «Deshacer» es hacer trampa?

Para nada. En un juego para ti solo no hay a quién engañar, y volver atrás es una buena forma de aprender qué jugada cerró el camino. Con la pista pasa igual: úsala cuando estés atorado y fíjate por qué te sugiere esa jugada.

Más artículos

Ver todos los artículos