Solitario Spider

El solitario de las diez columnas: arma ocho escaleras del Rey al As.

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Cómo se juega

  1. El objetivo es formar ocho escaleras completas, del Rey al As y del mismo palo. Cada escalera que completas sale sola de la mesa y se guarda arriba.
  2. En las diez columnas puedes poner una carta sobre otra que valga uno más, sin importar el palo: un 7 sobre un 8, una Reina sobre un Rey.
  3. Varias cartas se mueven juntas solo si son del mismo palo y van en orden (por ejemplo, el 9, el 8 y el 7 de corazones). Por eso conviene ordenar por palo siempre que se pueda.
  4. Toca una carta para seleccionarla y después toca la columna a donde la quieres llevar. También puedes arrastrarla, o tocarla dos veces para que se vaya sola al mejor lugar.
  5. Las cartas boca abajo se voltean solas al quedar libres. En una columna vacía puedes poner cualquier carta o grupo de cartas.
  6. Cuando ya no tengas jugadas, toca «Repartir» (o el mazo de arriba a la izquierda): cae una carta nueva sobre cada columna. Para repartir no debe quedar ninguna columna vacía.
  7. Con 1 palo el juego es más fácil; con 2 o 4 palos es todo un reto. Puedes usar «Deshacer» todas las veces que quieras y pedir una «Pista» si te atoras.

El solitario de la araña

El Spider, que en muchas casas se conoce como solitario Araña, es uno de los solitarios más queridos del mundo. Se juega con dos barajas completas, 104 cartas repartidas en diez columnas, y para ganar hay que armar ocho escaleras del Rey al As. Se dice que su nombre viene precisamente de ahí: ocho escaleras, como las ocho patas de una araña. Se hizo famoso cuando empezó a venir instalado en las computadoras de la casa y de la oficina, y desde entonces mucha gente lo prefiere al solitario clásico porque casi todas las partidas se pueden ganar con paciencia.

Es un excelente ejercicio para la mente. Hay que planear varias jugadas por adelantado, recordar qué cartas siguen escondidas y decidir cuál conviene mover primero. Con un solo palo es un pasatiempo tranquilo; con dos o cuatro palos se vuelve un verdadero rompecabezas.

Algunos consejos: antes de repartir, haz todas las jugadas que puedas, porque cada reparto tapa las columnas. Da prioridad a las jugadas que destapan cartas boca abajo. Cuando puedas elegir, pon cada carta sobre otra de su mismo palo: así podrás mover el grupo completo más adelante. Una columna vacía vale oro; úsala para acomodar un Rey o para reordenar una escalera, no para guardar una carta suelta. Y si una jugada no salió como esperabas, deshazla con calma: aquí nadie lleva la cuenta.