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Memorama: reglas, juego en familia y trucos para recordar las cartas

Por RatoLibre · 30 de octubre de 2026 · 6 minutos de lectura

El memorama parece cosa de niños, pero pone a prueba a cualquiera: bastan unas cuantas cartas volteadas para que los dibujos empiecen a revolverse en la cabeza. Con un poco de método, recordar se vuelve mucho más fácil. Aquí repasamos las reglas, ideas para jugar en familia y técnicas concretas para saber dónde quedó cada carta.

Las reglas, paso a paso

Se juega con un número par de cartas en el que cada dibujo aparece exactamente dos veces. En su versión más conocida, las reglas caben en unas líneas:

  1. Se revuelven las cartas y se acomodan boca abajo, en filas y columnas.
  2. En tu turno volteas dos cartas, una tras otra, para que todos las vean.
  3. Si muestran el mismo dibujo, te quedas con la pareja y vuelves a jugar.
  4. Si son distintas, se tapan otra vez en el mismo lugar y el turno pasa a la siguiente persona.
  5. Cuando ya no quedan cartas en la mesa, gana quien juntó más parejas.

Jugando solo, la meta cambia: terminar gastando la menor cantidad posible de intentos, y un intento es cada par de cartas que destapas. Así funciona el memorama de RatoLibre, que tiene tres niveles: Fácil, con 6 parejas; Medio, con 8, y Difícil, con 12. En casi todas las pantallas, cada carta muestra un dibujo con su nombre debajo, como Sol, Luna o Paraguas.

Cuando dos cartas no coinciden, se quedan a la vista un momento antes de taparse. Para no esperar, basta tocar la siguiente carta: las dos anteriores se esconden de inmediato.

Cómo jugar en familia

Un detalle de estrategia cuando hay más jugadores: lo que tú destapas también lo ven los demás. Por eso hay quien, si su primera carta no tiene pareja conocida, voltea como segunda una carta que ya todos vieron, para no regalarle pistas al siguiente. Jugando solo conviene justo lo contrario, como verás enseguida.

Primer truco: recorre el tablero en orden

El error más frecuente es tocar cartas al azar, saltando de un lado a otro. Así cuesta mucho saber qué ya viste y qué no. Es mejor descubrir las cartas nuevas en un orden fijo, como cuando escribes en un cuaderno: empieza en la esquina de arriba a la izquierda y avanza renglón por renglón.

Con ese recorrido, el tablero queda partido en dos: lo que está antes del punto donde vas ya lo conoces, y lo que está después todavía no. Tu memoria solo tiene que ocuparse de la parte conocida. Combínalo con esta regla para cada turno:

  1. Si ya sabes dónde están las dos cartas de una pareja, ve por ella.
  2. Si no, voltea primero una carta nueva, siguiendo tu recorrido.
  3. Si su pareja ya salió antes, voltéala y llévatela.
  4. Si no salió, la segunda también debe ser una carta nueva. Voltear una que ya conoces gasta el intento sin enseñarte nada.

Segundo truco: di en voz baja qué es y dónde está

Mirar un dibujo no basta para retenerlo; ponerlo en palabras ayuda mucho. Cada vez que se voltee una carta, nómbrala junto con su lugar: «Paraguas, fila de arriba, la tercera». En RatoLibre el nombre ya viene escrito en la carta, así que solo tienes que leerlo.

Para describir el lugar, elige un sistema y no lo cambies. Puedes contar filas y columnas, como en un mapa, o usar puntos de referencia: las cuatro esquinas, la orilla de arriba, la de abajo y el centro. A mucha gente le resultan más fáciles las esquinas y las orillas, porque el borde sirve de ancla.

Al final de cada turno, repasa en silencio las cartas sueltas, las que ya viste pero cuya pareja no ha salido: «Sol en la esquina de arriba, Taza en el centro, Pez abajo a la derecha». Esa lista crece al principio y luego se va vaciando; mientras la repitas, es difícil que se te escape.

Tercer truco: agrupa por zonas

Con 16 o 24 cartas, recordar cada posición suelta se vuelve pesado. Funciona mejor dividir el tablero en zonas pequeñas y recordar dos cosas: en qué zona está la carta y qué posición ocupa dentro de ella.

¿Lo pruebas? Empieza en Fácil, recorre las cartas fila por fila y nombra cada una en voz baja. Cuando te salga con pocos intentos, pasa a Medio y prueba las zonas.

Jugar memorama gratis

¿Cuántos intentos son una buena partida?

Para que sepas cómo vas, hicimos las cuentas para los tres niveles de RatoLibre. Hay tres referencias útiles:

Nadie recuerda todo, así que es normal quedar por encima de esas cifras. Lo que vale la pena es compararte contigo: RatoLibre guarda, en cada nivel, tu mejor tiempo y tu marca de menos intentos. Mejorar esas marcas poco a poco es parte del gusto del juego.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si se me olvida dónde estaba una carta?

Nada grave: sigue con tu recorrido en orden. Tarde o temprano volverás a ver esa carta o a su pareja. Lo que no conviene es ponerse a voltear al azar para buscarla.

¿Por qué cambió el acomodo de las cartas?

En RatoLibre, en los niveles Fácil y Difícil, el número de columnas depende del ancho de la pantalla. Si giras el celular o cambias el tamaño de la ventana a media partida, las cartas pueden reacomodarse en otra cuadrícula, aunque conservan su orden. Para no perder tu mapa, acomoda la pantalla antes de empezar.

¿Qué es el Reto de hoy?

Es un tablero diario de 8 parejas, de nivel Medio, idéntico para todo el mundo ese día, que se renueva a medianoche. Terminarlo en días consecutivos forma una racha, y no altera tus récords.

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