Juegos de tablero tradicionales: parqués, parchís, damas, molino, oca y serpientes y escaleras
En qué consiste el parqués, el parchís, las damas, el molino, el juego de la oca y serpientes y escaleras, y en qué se diferencian parqués y parchís.
Por RatoLibre · 28 de octubre de 2026 · 7 minutos de lectura
El dominó es de esos juegos que casi todos hemos visto en una mesa familiar, con el ruido de las fichas al revolverse. Aquí te explicamos sus reglas más comunes, cómo se cuentan los puntos, qué cambia cuando se juega en parejas y algunas ideas de estrategia para que empieces a ganar más manos.
En la mayoría de las casas de México y Latinoamérica se usa el «doble seis». Tiene 28 fichas, y cada una está dividida en dos mitades con puntos que van del cero, al que se le dice «blanca», hasta el seis. Ninguna ficha se repite: están todas las combinaciones posibles, desde la blanca con blanca hasta el seis con seis.
Las fichas que tienen el mismo número en sus dos mitades se llaman «mulas» en México y «dobles» en muchos otros países. Hay siete, de la mula de blancas a la mula de seises. Conviene saber también que cada número aparece en siete fichas distintas. Ese dato te servirá mucho más adelante para llevar la cuenta.
En Cuba y en otras partes del Caribe se usa además el «doble nueve», que tiene 55 fichas y llega hasta el nueve. Las reglas son casi iguales; lo que cambia es cuántas fichas recibe cada jugador.
Una partida se forma de varias manos. En cada mano, todos intentan quedarse sin fichas antes que los demás. Así se desarrolla:
Si quieres ver estas reglas en acción, el dominó de RatoLibre se juega justo así: tú contra la computadora, siete fichas cada uno y catorce en el pozo.
Los puntos de una ficha son la suma de sus dos mitades. El seis con cuatro vale 10, la mula de cincos también vale 10 y la blanca con uno vale apenas 1. Todas las fichas del doble seis juntas suman 168 puntos.
El primero en quedarse sin fichas gana la mano y suma a su cuenta lo que valen las fichas que el rival no alcanzó a poner. Por ejemplo, si a tu rival le sobraron el seis con tres y el dos con uno, tú te llevas 12 puntos.
Cuando el juego se cierra, cada quien suma lo que tiene en la mano y gana quien tenga menos. En muchas mesas, el ganador se anota los puntos del otro; en otras, la suma de todas las fichas que quedaron. Si hay empate, lo usual es que nadie se anote nada.
La partida termina cuando alguien llega a la meta acordada. Las más comunes son 100 o 200 puntos, aunque cada grupo tiene su costumbre. En algunos lugares hay premios extra, como el que se da en el Caribe por la «capicúa»: ganar con una ficha que entraba por los dos extremos. Lo mejor es ponerse de acuerdo antes de la primera mano.
Con cuatro jugadores, lo más común es formar dos parejas. Cada quien se sienta frente a su compañero, así que los turnos van alternando entre una pareja y la otra. Con el doble seis se usan todas las fichas, siete por cabeza, así que no hay pozo: quien no tiene ficha que sirva, simplemente pasa.
Con el doble nueve, como se acostumbra en Cuba, cada jugador recibe diez fichas y las que sobran se apartan sin verse. Como cada mano deja más puntos, la meta de la partida suele ser más alta.
Cuando alguien coloca su última ficha, la mano la gana toda su pareja. En muchos lugares se anotan los puntos que quedaron en las cuatro manos; en otros, solo los de los rivales. Si el juego se tranca, se compara lo que suma cada pareja y la de cuenta más baja se lleva la mano.
La regla de oro es que no se habla de las fichas: nada de señas ni de comentarios. Lo único que vale es lo que dicen las jugadas. Si tu compañero pasa cuando hay cuatros en los dos extremos, ya sabes que no le queda ninguno.
¿Te falta compañero? En el dominó en parejas de RatoLibre haces equipo con la computadora contra otros dos rivales, y puedes elegir el doble seis o el doble nueve.
En el dominó el reparto trae mucha suerte, pero a la larga gana quien piensa cada ficha. Estas ideas sirven tanto uno contra uno como en parejas:
¿Una mano rápida? Pon a prueba estos consejos contra la computadora. Puedes elegir su nivel y pedir que te muestre cuántas fichas de cada número faltan por salir.
Con el doble seis, lo habitual es repartir siete a cada uno, ya sean dos, tres o cuatro jugadores. Con dos o tres, las que sobran forman el pozo. Con el doble nueve en parejas se reparten diez.
El juego queda cerrado o trancado. Cada jugador, o cada pareja, suma los puntos que le quedaron en la mano y gana quien tenga menos.
La blanca vale cero. Por eso la mula de blancas es la ficha más ligera de todas: si te quedas con ella al final, no le das ni un punto al rival.
Son dos experiencias distintas. Uno contra uno, con pozo, hay más suerte y se roban más fichas. En parejas no hay pozo y el juego se vuelve de equipo: ganas leyendo lo que hace tu compañero. En RatoLibre puedes probar el dominó uno contra uno y el dominó en parejas.
En qué consiste el parqués, el parchís, las damas, el molino, el juego de la oca y serpientes y escaleras, y en qué se diferencian parqués y parchís.
Ahorcado, sopa de letras, stop, palabras revueltas, palabra del día y adivinanzas: cómo se juega cada uno en la mesa o en el celular, con consejos útiles.
Qué letras probar primero en el ahorcado y por qué, cómo aprovechar el tema y la forma de la palabra, y cómo elegir palabras difíciles para jugar entre dos.
Cómo se juega al memorama, ideas para jugar en familia y técnicas sencillas para recordar dónde está cada carta y encontrar las parejas en menos intentos.