La baraja española y la francesa: palos, cartas y juegos
Diferencias entre la baraja española y la francesa: sus palos, cuántas cartas tiene cada una, cuánto valen y qué juegos tradicionales se juegan con ellas.
Por RatoLibre · 30 de octubre de 2026 · 7 minutos de lectura
La escoba de 15 parece un simple juego de sumas, pero quien la juega seguido sabe que también pide memoria y algo de malicia. En Argentina es un clásico de la sobremesa, y sus reglas caben en una servilleta. Aquí te las contamos completas, con la cuenta de puntos al final de cada mano y las ideas que usan los buenos jugadores para barrer la mesa más seguido.
Se usa la baraja española de 40 cartas: del as al 7 y las tres figuras de cada palo. Si tu baraja trae ochos, nueves o comodines, apártalos antes de empezar. Si quieres repasar los palos y las figuras, tenemos una guía de la baraja española y la francesa.
Para sumar, el as vale 1 y del 2 al 7 cada carta vale su número. Las figuras siguen la cuenta donde la deja el 7: sota 8, caballo 9 y rey 10. Así, cada valor del 1 al 10 aparece exactamente cuatro veces en la baraja, una por palo.
Se juega bien entre dos, frente a frente, o entre tres. Con cuatro lo común es jugar en parejas: los compañeros se sientan enfrentados y, al final, juntan lo que levantó cada uno.
Quien reparte da tres cartas a cada jugador, una por una, y pone cuatro boca arriba en el centro. Sale primero el jugador que le sigue, y en cada mano nueva reparte otra persona. Las demás cartas quedan boca abajo en el mazo.
En tu turno echas una sola carta de tu mano y tienes dos caminos:
Un ejemplo. En la mesa hay un 3, un 5, el 7 de oros y un rey, y tú echas un 5. Puedes levantar el rey, porque 5 más 10 suman 15, o bien el 3 y el 7 de oros, porque 5, 3 y 7 también dan 15. La segunda opción es mucho mejor, como verás al hablar de los puntos.
Cuando todos se quedan sin cartas, el que reparte da otras tres a cada uno, pero ya no pone nada en la mesa. Entre dos jugadores esto pasa seis veces por mano; entre tres, cuatro veces; y entre cuatro, tres. En algunas mesas es obligatorio levantar cuando la cuenta sale; en otras, como en RatoLibre, puedes elegir dejar tu carta. Conviene acordarlo antes.
Haces escoba cuando, con tu carta, te llevas todo lo que había en la mesa y la dejas vacía. Cada escoba vale un punto. Por costumbre, la carta con la que barriste se pone atravesada y boca arriba en tu montón, para no olvidarla a la hora de contar.
Hay un caso especial al comienzo de cada mano: si las cuatro cartas de la mesa suman 15, quien reparte las levanta y cuenta una escoba a su favor. Si suman 30, en muchas mesas se cuentan dos, y así lo hace también RatoLibre.
Cuando se acaba el mazo y se juega la última carta, lo que siga en la mesa es para el último que levantó. Eso no cuenta como escoba, aunque deje la mesa limpia.
Terminada la mano, cada jugador, o cada pareja, revisa su montón. Se reparten estos puntos:
Si hay empate en cartas, en oros o en sietes, lo común es que nadie se lleve ese punto. Algunas mesas tienen su propia forma de desempatar o agregan premios, así que vale la pena preguntar.
Veamos una mano entre dos. Tú juntaste 22 cartas, 6 oros, el siete de oros, 2 sietes y 3 escobas; tu rival, 18 cartas, 4 oros, 2 sietes y 1 escoba. Tú sumas un punto por las cartas, otro por los oros, otro por el siete de oros y tres por las escobas: 6 en total. Los sietes quedaron dos a dos, así que nadie suma ahí, y tu rival se lleva solo el punto de su escoba.
Fíjate en algo: sin contar escobas, en cada mano se reparten como mucho 4 puntos. Por eso las escobas suelen decidir la partida. Lo habitual es jugar a 15 o a 21 puntos, y si los dos pasan la meta en la misma mano, gana el que tenga más.
¿Echamos una mano? En RatoLibre juegas escoba contra la computadora, a 15 o a 21 puntos, y al terminar cada mano ves la cuenta punto por punto. Si te trabas, el botón de pista te sugiere una jugada.
La idea que más partidas gana es sencilla: antes de echar una carta, suma lo que quedará en la mesa. La carta más baja vale 1 y la más alta 10, de modo que tu rival solo puede barrer de un golpe si la mesa suma entre 5 y 14. Si la dejas en 4 o menos, o en 15 o más, ninguna carta sola alcanza para llevársela toda.
Con un poco de práctica, estas sumas salen solas. Es un ejercicio de cálculo mental de los más agradables que hay, porque cada cuenta tiene premio.
No. En cada turno echas una sola carta de tu mano. Con ella puedes llevarte una o varias cartas de la mesa, siempre que todo junto sume exactamente 15.
No. Se las lleva quien levantó por última vez y suman para el punto de las cartas, los oros y los sietes, pero no valen como escoba.
En la forma más común, nadie se lleva ese punto. Lo mismo ocurre con cinco oros por lado o dos sietes cada uno. En RatoLibre se resuelve así.
Lo más frecuente es a 15 o a 21, pero cada grupo decide. A 21 la partida se alarga un poco y da más tiempo para remontar.
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