Stop (Basta, Tutti frutti)

Sale una letra y hay que escribir un nombre, un apellido, un país, una fruta, un animal, un color y una cosa que empiecen con ella. Juegas contra la computadora, sin prisa o con reloj.

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Mejor ronda—

Cómo se juega

  1. Elige cuántos jugadores de la computadora quieres enfrentar (de 1 a 3), cuántas rondas jugar y si quieres jugar sin prisa o con reloj. Puedes quitar las categorías que no te gusten.
  2. Al empezar cada ronda pulsa Sacar la letra. Sale una letra al azar; nunca salen K, Ñ, Q, W, X, Y ni Z, y en una misma partida no se repiten.
  3. Escribe en cada casilla una palabra que empiece con esa letra: un nombre de persona, un apellido, un país o una ciudad, una fruta o verdura, un animal, un color y una cosa. No importan las tildes ni las mayúsculas.
  4. Cuando tengas todo lleno, pulsa ¡Stop! y la ronda se termina para todos. Sin prisa, la computadora te espera lo que haga falta; con reloj, ella dice «¡Stop!» cuando se acaba el tiempo. El reloj se para mientras estás en otra pestaña o en otra aplicación.
  5. Revisamos tus palabras con nuestras listas. Si alguna no está, te preguntamos «¿La cuentas?» y tú decides con honradez si vale.
  6. Cada palabra vale 100 puntos si nadie más la puso, 50 si otro jugador escribió la misma y 0 si la casilla quedó vacía o la palabra no vale.
  7. Después de 5 rondas (o de 10, si así lo elegiste) gana quien sume más puntos. La partida se guarda en tu dispositivo, así que puedes seguirla otro día.

Sobre el Stop

Pocos juegos se han jugado tanto con tan poco: basta una hoja, un lápiz y ganas de pensar rápido. En México se le dice Basta; en Colombia y Venezuela, Stop; en Argentina y Uruguay, Tutti frutti, y en Chile, Bachillerato. Cambia el nombre, pero la emoción es la misma: alguien canta la letra, todos escriben a toda prisa y el primero que llena su fila grita para que los demás suelten el lápiz.

Se jugaba en los recreos de la escuela, en las sobremesas largas y en los viajes de carretera, y muchas familias tienen sus propias reglas: hay quien añade «marca de coche», «flor» o «programa de televisión», y quien discute durante horas si «Uruapan» cuenta como ciudad. Aquí puedes quitar las categorías que no te gusten y, cuando una palabra no esté en nuestra lista, tú decides si la cuentas.

Es un ejercicio estupendo para la memoria. Obliga a buscar palabras en distintos cajones de la cabeza al mismo tiempo, a recordar nombres de lugares y animales que no usamos a diario y a hacerlo con un poco de presión. Y como se juega entre risas, ni se nota que uno está haciendo ejercicio.

Un consejo: empieza por las categorías que te salen más fácil y deja las difíciles para el final. Y piensa en palabras poco comunes: si escribes «Manzana» con la M, es probable que alguien más la ponga y solo te lleves la mitad de los puntos.