Sinónimos y antónimos
Elige la palabra que significa lo mismo o la que dice lo contrario. Diez preguntas por partida, sin prisas.
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Repaso de la partida
Toca la respuesta que creas correcta.
Cómo se juega
- Cada partida tiene 10 preguntas. En cada una verás una palabra grande y una pregunta: «¿Cuál significa lo mismo que…?» (un sinónimo) o «¿Cuál es lo contrario de…?» (un antónimo).
- Toca la respuesta que creas correcta. En el nivel Normal y en el Difícil hay cuatro opciones; en el Fácil, tres. También puedes usar las teclas 1 a 4 o A a D.
- Lee con calma si te piden lo mismo o lo contrario: a veces entre las opciones está justo la palabra opuesta a la que buscas.
- Si aciertas, tu respuesta se pinta de verde. Si no, se marca en rojo y la correcta aparece en verde. Debajo leerás qué significa la palabra y un ejemplo.
- Si dudas, pulsa «Quitar una opción» y desaparecerá una respuesta equivocada. Tienes tres ayudas por partida.
- Arriba eliges el nivel: Fácil, con palabras de todos los días; Normal, con palabras conocidas; y Difícil, con palabras de libro. En «Preguntas» puedes dejarlas mezcladas o pedir solo sinónimos o solo antónimos.
- Al final verás tus aciertos, tu mejor partida en ese nivel, cuántas partidas perfectas llevas seguidas y un repaso de las diez palabras. Si cierras la página a medias, la partida te espera en tu dispositivo.
Sobre los sinónimos y los antónimos
Los sinónimos son palabras que significan lo mismo o casi lo mismo, como «alegre» y «contento». Los antónimos dicen lo contrario, como «alto» y «bajo» o «generoso» y «tacaño». Buscar unos y otros es uno de los ejercicios de lenguaje más antiguos: lo hacíamos en la escuela, lo proponen los pasatiempos del periódico y sigue siendo una manera sencilla de jugar con las palabras.
Aquí tienes más de 450 preguntas escritas para toda Latinoamérica, con palabras que se entienden igual en México, en Centroamérica y en Sudamérica. Hay tres niveles: en el Fácil están las palabras de todos los días; en el Normal, las que usamos un poco menos; y en el Difícil, palabras de libro como «efímero», «locuaz» o «pusilánime», que vale la pena tener a mano.
Pensar en sinónimos y antónimos ejercita la memoria y el vocabulario, porque obliga a buscar entre las palabras que conocemos y a fijarnos en su significado exacto. Un vocabulario amplio ayuda a expresarse mejor, a entender lo que se lee y a no repetir siempre las mismas palabras al escribir una carta o un mensaje.
Algunos consejos. Antes de mirar las opciones, piensa tú una palabra parecida o una contraria; muchas veces la encontrarás en la lista. Si dudas, prueba cada opción en una frase corta y fíjate cuál suena bien. Y lee siempre la explicación con su ejemplo: aunque aciertes, es la mejor forma de que la palabra se quede contigo.