Parchís

Saca tus fichas de casa con un 5, dales la vuelta al tablero, cómete las de tus rivales y llévalas todas a la meta.

Jugadores

    Lo último que pasó

      • Seguro: ahí nadie come
      • Tu salida (también es seguro)
      • Tu pasillo hacia la meta
      Partidas ganadas0
      Partidas jugadas0

      Cómo se juega

      1. Tú juegas con las fichas amarillas contra 1, 2 o 3 rivales de la computadora. Cada jugador tiene 4 fichas que empiezan en su casa, en una esquina del tablero. Empiezas tú.
      2. Pulsa Tirar el dado. Para sacar una ficha de casa necesitas un 5: sale a tu casilla de salida. Si sacas 5 y tienes fichas en casa, es obligatorio sacar una.
      3. Con los demás números avanzas una de tus fichas. Elige cuál con los botones que aparecen junto al tablero, que te dicen qué pasará con cada una, o tocándola en el tablero.
      4. Las fichas dan la vuelta al tablero en sentido contrario a las manecillas del reloj. Al terminar la vuelta entran por el pasillo de su color hasta la meta, en el centro, con el número exacto.
      5. Si caes en una casilla donde hay una ficha rival, te la comes: vuelve a su casa y tú cuentas 20 con la ficha que elijas. En los seguros (casillas con un círculo) no se come. Cuando una ficha llega a la meta, cuentas 10.
      6. Dos fichas del mismo color en una casilla forman una barrera que nadie puede pasar. Si tienes una barrera y sacas 6, debes abrirla. Al salir de casa, si en tu salida hay dos fichas y una es rival, te la comes.
      7. Con un 6 vuelves a tirar. Pero con tres 6 seguidos, la última ficha que moviste vuelve a casa (salvo que ya esté en tu pasillo).
      8. Gana quien lleva primero sus cuatro fichas a la meta. Si cierras la página a medias, la partida se guarda en tu dispositivo.

      Sobre el parchís

      El parchís es uno de los juegos de mesa más queridos en las casas de habla hispana. Desciende de un juego muy antiguo de la India, el pachisi, que se jugaba sobre una tela en forma de cruz y con conchas en lugar de dados. Viajó a Europa, en España tomó la forma que hoy conocemos y cruzó el mar a América, donde muchas familias de México, Cuba y otros países lo guardan en el cajón junto a la baraja y el dominó.

      Su encanto está en la mezcla de suerte y decisión. El dado manda, pero tú eliges qué ficha mover, cuándo arriesgarte y cuándo esperar en un seguro. Esa elección constante pone a trabajar la atención y la memoria: hay que contar casillas, vigilar a los rivales que vienen detrás y calcular si conviene comer o ponerse a salvo. También es un juego de paciencia, porque una partida que parecía perdida se voltea con un buen 5 o con una ficha comida en el momento justo.

      Algunos consejos para ganar más seguido. Saca fichas de casa en cuanto puedas, porque cada 5 cuenta. No dejes una ficha sola a seis casillas o menos delante de un rival si puedes llevarla a un seguro. Usa las barreras para frenar a quien viene detrás, sobre todo cerca de tu pasillo. Y cuando ganes 20 por comer, piénsalo con calma: a veces conviene usarlos para meter una ficha al pasillo, donde ya nadie la alcanza.