Palabras revueltas
Ordena las letras para formar la palabra escondida. Tienes el tema y una pista.
¡Felicidades!
Reto de hoy hecho
¿Empezar una tanda nueva?
Perderás las palabras que llevas en esta tanda.
Tema: Animales 6 letras
Cómo se juega
- Elige un tema (o deja «Cualquier tema») y un nivel: Fácil, con palabras de 4 y 5 letras; Normal, de 6 y 7; o Difícil, de 8 a 10. Toca Nuevo juego.
- Arriba verás el tema y una pista que dice qué significa la palabra. Abajo están sus letras, revueltas, en fichas grandes.
- Toca las fichas en el orden correcto: cada letra pasa a la fila de tu respuesta. Si usas computadora, también puedes escribir las letras con el teclado.
- ¿Pusiste una letra que no era? Borrar quita la última, y si tocas una letra de tu respuesta, vuelve a las fichas. Mezclar otra vez cambia de lugar las fichas que te quedan: a veces así la palabra salta a la vista.
- Al poner la última letra, el juego revisa tu respuesta. Tienes 3 intentos por palabra. Si formas otra palabra que también existe con esas letras, te avisa y no gastas intento.
- Pista pone en su lugar la siguiente letra que falta (y quita las que estaban mal). Ver la respuesta te enseña la palabra, pero esa cuenta como fallada.
- Cada partida es una tanda de 10 palabras; entre una y otra toca Siguiente palabra. Al final verás tus aciertos, el tiempo y las pistas que usaste. El tiempo solo corre mientras resuelves.
- Tu récord de cada nivel se guarda en tu dispositivo: gana quien acierta más palabras; si empatas, cuenta usar menos pistas y luego el tiempo. Si cierras la página a medias, la tanda te espera.
Reto de hoy. Toca Reto de hoy para jugar las 5 palabras del día, de la más corta a la más larga. Son las mismas para todos en la misma fecha y cambian a medianoche. Si lo haces varios días seguidos, sumas una racha, y en el recuadro verde verás qué días lo lograste. Con Juego libre vuelves a tu tanda tal como la dejaste.
Sobre las palabras revueltas
Desordenar las letras de una palabra para formar otra es uno de los juegos de ingenio más antiguos que se conocen. A esa nueva palabra se le llama anagrama, y ya los poetas de la Grecia antigua se divertían con ellos. Siglos después, en el Siglo de Oro español, varios escritores firmaron obras con su nombre revuelto: Lope de Vega, por ejemplo, se escondió tras el nombre de «Gabriel Padecopeo». Con el tiempo, el juego pasó a las páginas de pasatiempos de los periódicos, junto al crucigrama y la sopa de letras, y de ahí a la mesa de la cocina de muchas familias.
La idea es sencilla y a la vez muy completa para la mente. Para encontrar la palabra hay que probar combinaciones, recordar vocabulario y descartar opciones, todo a la vez. Se ejercitan la memoria de trabajo, la atención y la agilidad para cambiar de idea cuando un camino no lleva a ninguna parte. La pista ayuda a orientar la búsqueda, como cuando alguien nos da una idea en una conversación y de pronto la palabra aparece.
Algunos consejos: fíjate primero en las letras poco comunes, como la Ñ, la Z, la J o la X, y piensa en qué parte de la palabra suelen ir. Busca terminaciones conocidas, como -ERO, -ADO, -ITO, -CIÓN o -MENTE. Si una palabra se resiste, toca Mezclar otra vez: ver las letras en otro orden suele destrabar la mente. Y no te preocupes por el tiempo: lo bonito es el momento en que todo encaja.