Palabras encadenadas
Cada palabra empieza con la última sílaba de la anterior: casa, sapo, pozo… Gana quien no se queda sin palabras.
¿Empezar una partida nueva?
Perderás la partida que llevas.
La computadora dijo:
¡Ganaste!
¿La cuentas?
No tengo esa palabra en mi lista:
Valen sustantivos y palabras comunes en singular, sin nombres propios. Si de verdad vale, cuéntala.
Todas las palabras (1)
Cómo se juega
- Juegas contra la computadora, por turnos. Ella dice la primera palabra y te toca a ti.
- Tu palabra debe empezar con la última sílaba de la anterior. La sílaba con la que hay que seguir se ve resaltada: después de «casa» puedes decir «sapo», y después de «sapo», «pozo».
- Escribe tu palabra y toca Decir (o la tecla Intro). No importan las tildes ni las mayúsculas: «arbol» vale igual que «árbol».
- Valen sustantivos y palabras comunes en singular, sin nombres propios. Si tu palabra no está en nuestra lista, el juego te pregunta «¿La cuentas?» y tú decides con honradez.
- Si con esa sílaba casi no hay palabras (como «-ción» o «-dad»), en ese turno se sigue con la última letra, y el juego te lo avisa. En «Encadenar con» puedes elegir jugar siempre con la última letra, que es más fácil.
- Cada uno tiene 3 vidas. Se pierde una al tocar No se me ocurre o al repetir una palabra que ya salió en la partida. La computadora también pierde vidas cuando no encuentra palabra.
- Quien pierde una vida empieza una cadena nueva con la palabra que quiera. Ves las últimas 6 palabras de la cadena y, abajo, todas las de la partida.
- ¿Te quedaste en blanco? Pista te dice cómo empieza una palabra que sirve y cuántas letras tiene. Tienes 3 por partida.
- La partida termina cuando alguien se queda sin vidas. Al final verás quién ganó y la cadena más larga; tu récord se guarda en tu dispositivo.
En Nivel eliges qué tan bien juega la computadora: en Fácil falla seguido, en Normal juega más o menos como una persona y en Difícil casi nunca falla y busca palabras con terminaciones difíciles.
Sobre las palabras encadenadas
Las palabras encadenadas son un juego de palabra hablada de los de toda la vida. No hace falta tablero ni papel: basta con dos personas con ganas de conversar. Se jugaba en los viajes largos de carretera, en la fila del mercado y en las sobremesas, y cada familia tiene su versión: hay quien encadena con la última letra, quien lo hace con la última sílaba y quien solo acepta nombres de animales o de comida.
Detrás de su sencillez hay un buen ejercicio para la mente. Para seguir la cadena hay que separar la palabra en sílabas, quedarse con el final y buscar en la memoria otra palabra que empiece igual, todo en pocos segundos. Se trabajan el vocabulario, la atención y la rapidez para encontrar palabras, una de las habilidades que más conviene mantener en forma con los años. Y como cada partida es distinta, nunca se vuelve aburrido.
Algunos consejos: piensa primero en cosas que tengas a la vista, en la cocina, el jardín o la calle; casi siempre hay alguna que empieza con la sílaba que buscas. Las palabras que terminan en «-da», «-lla» o «-jo» son difíciles de seguir, porque pocas palabras empiezan así: si las usas tú, pones en aprietos a la computadora. Y no te preocupes si una palabra no está en nuestra lista: si vale, cuéntala.