Juego de la oca

Tira los dados, salta de oca a oca y llega justo al jardín de la casilla 63 antes que la computadora.

Tu turno

Jugadores

    Lo último que pasó

      Qué pasa en cada casilla
      • Ocas (5, 9, 14, 18, 23, 27, 32, 36, 41, 45, 50, 54 y 59): «De oca a oca y tiro porque me toca». Saltas a la siguiente oca y vuelves a tirar. Desde la 59 llegas al jardín.
      • Puentes (6 y 12): «De puente a puente y tiro porque me lleva la corriente». Pasas al otro puente y vuelves a tirar.
      • Dados (26 y 53): «De dados a dados y tiro porque me ha tocado». Pasas al otro y vuelves a tirar.
      • Posada (19): pierdes un turno.
      • Pozo (31): esperas hasta que otro jugador caiga en el pozo. Si juegas contra un solo rival, pierdes dos turnos.
      • Laberinto (42): regresas a la 30.
      • Cárcel (56): pierdes dos turnos.
      • Calavera (58): vuelves a empezar desde la 1.
      • Jardín (63): hay que llegar justo. Si te pasas, regresas lo que sobra.
      Partidas ganadas0
      Partidas jugadas0

      Cómo se juega

      1. Juegas tú contra 1, 2 o 3 jugadores de la computadora. Tu ficha es el círculo rojo con la letra T; las de la computadora tienen otro color y otra figura. Todos empiezan en la casilla 1, abajo a la izquierda.
      2. Cuando sea tu turno, toca Tirar los dados. Tu ficha avanza sola por el tablero en espiral tantas casillas como sumen los dados. Si prefieres partidas más largas, elige Un dado en las opciones.
      3. Si tu ficha se detiene en una oca, salta a la siguiente oca y vuelves a tirar: «de oca a oca y tiro porque me toca». Lo mismo pasa entre los dos puentes y entre las dos casillas de dados.
      4. Cuidado con las casillas malas: en la posada pierdes un turno, en la cárcel pierdes dos, en el pozo esperas a que otro jugador caiga en él, el laberinto te regresa a la 30 y la calavera te manda de vuelta a la 1.
      5. Gana quien llegue primero justo al jardín de la casilla 63. Si sacas más de lo que te falta, tu ficha llega al jardín y regresa hacia atrás lo que sobra; si al regresar cae en una casilla especial, también cuenta.
      6. Debajo del tablero aparece cada jugada explicada y una lista con la casilla en la que va cada jugador. La última casilla donde cayó una ficha queda marcada en el tablero.
      7. En Velocidad eliges el ritmo de la partida: tranquilo, normal o rápido. Si cierras la página a medias, la partida se guarda en tu dispositivo.

      Sobre el juego de la oca

      El juego de la oca es uno de los juegos de mesa más antiguos de Europa. Se cree que nació en Italia en el siglo XVI y que llegó a España como regalo entre las cortes de la época; desde ahí cruzó el océano y se volvió un clásico en México, Argentina, Uruguay y muchos otros países de habla hispana. Su tablero en espiral de 63 casillas, con las ocas repartidas de nueve en nueve, el puente, la posada, el pozo, el laberinto, la cárcel y la calavera, es el mismo que se ha dibujado durante siglos, cada vez con otros colores y otros dibujos.

      Lo que lo hace tan querido son sus dichos. Casi todo el mundo recuerda «de oca a oca y tiro porque me toca», y muchos también «de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente» o «de dados a dados y tiro porque me ha tocado». Son frases que se cantan en voz alta en la mesa de la casa y que pasan de abuelos a nietos. En esta versión las leerás cada vez que una ficha caiga en una de esas casillas, para que la partida suene igual que entonces.

      Es un juego de pura suerte: no hay estrategia, así que cualquiera puede ganar y nadie se queda fuera. Por eso es ideal para jugar con la familia o para pasar un rato tranquilo, pero también mantiene la cabeza despierta: sumar los dados, contar las casillas antes de que la ficha se mueva, recordar dónde están la calavera y la cárcel y calcular cuánto falta para llegar justo al 63 son pequeños ejercicios de atención y memoria. Un consejo: cuando estés cerca del jardín, fíjate en qué números te servirían y cuáles te harían regresar; adivinar antes de tirar hace la espera mucho más emocionante.