Gato (tres en raya)

Cruces contra círculos: haz tres en línea antes que la computadora. Juega en tres niveles o con solo tres fichas.

Pon tu cruz

Tú
Computadora

Tu marcador

Partidas de gato clásico

Fácil Normal Imposible
Ganadas000
Empates000
Perdidas000

Cómo se juega

  1. El tablero tiene nueve casillas, en tres filas de tres. Tú juegas con cruces (X) y la computadora con círculos (O).
  2. Por turnos, cada quien pone una ficha en una casilla vacía. Para poner tu cruz, toca la casilla que quieras.
  3. Gana quien logre tres fichas suyas en línea: en una fila, en una columna o en diagonal. Una raya marca la línea ganadora.
  4. Si se llena el tablero y nadie hizo tres en línea, es empate.
  5. Empieza una vez cada quien: si en esta partida empezaste tú, en la siguiente empieza la computadora. Su última jugada queda remarcada en amarillo y el aviso de arriba dice dónde la hizo.
  6. Elige el nivel. En Fácil la computadora se equivoca seguido, en Normal se equivoca a veces y en Imposible nunca pierde: lo más que puedes lograr es empatar.
  7. Con la opción «Con tres fichas», cada quien tiene solo tres. Cuando ya pusiste las tuyas, en tu turno toca una de tus cruces y luego la casilla vacía adonde la quieres llevar. Si hacen 20 movidas entre los dos y nadie logra tres en línea, es empate.
  8. Tu marcador cuenta las partidas ganadas, empatadas y perdidas en cada nivel. Todo se guarda en tu dispositivo, aunque cierres la página.

Cómo se llama en cada país

Es el mismo juego en todas partes, pero cada país le tiene su nombre:

Sobre el gato

Pocos juegos son tan conocidos como el gato. Basta un pedazo de papel, una servilleta o la tierra del patio para trazar dos rayas de pie y dos acostadas, y empezar a jugar. Muchos lo aprendimos en la escuela, en la última hoja del cuaderno, y después se lo enseñamos a los hijos y a los nietos. Sus raíces son muy antiguas: se han encontrado tableros parecidos grabados en piedra de hace siglos, y se cree que los romanos jugaban una versión llamada terni lapilli, «de tres piedritas», en la que cada jugador tenía solo tres fichas, como en nuestra opción «Con tres fichas».

Aunque es sencillo, el gato pone a trabajar la mente. Antes de cada jugada hay que mirar si el otro ya tiene dos en línea y tapar a tiempo, y al mismo tiempo pensar cómo armar la propia jugada. Ese ejercicio de adelantarse a lo que hará el rival ayuda a mantener la atención y la concentración, y cada partida dura apenas un minuto.

Algunos consejos. Si empiezas tú, prueba con una esquina o con el centro: son las casillas que forman más líneas. Revisa siempre si la computadora está a punto de hacer tres en línea antes de pensar en tu ataque. Y busca la jugada más astuta del gato: poner una ficha que amenace dos líneas a la vez, porque el rival solo puede tapar una. Con tres fichas el juego cambia mucho: a veces conviene mover una ficha que no estorba para dejar al rival sin buenas jugadas.