Cuarenta
El juego de cartas de Ecuador, mano a mano contra la computadora: llévate cartas de la mesa, haz caídas y limpias, y llega a 40 puntos.
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Se perderá la partida que llevas.
Mano 1 · reparto 1 de 4
Computadora: 5 cartas
Se ha llevado 0 cartas
Mesa
Mazo: 30 cartas
Tus cartas
Te has llevado 0 cartas
Cómo se juega
- Se juega con 40 cartas: la baraja francesa sin los 8, 9 ni 10. Tú y la computadora reciben 5 cartas cada uno; cuando se acaban, se reparten 5 más hasta terminar el mazo.
- En tu turno, toca una carta para echarla a la mesa. Si en la mesa hay otra del mismo número o letra, te la llevas.
- Las cartas del as al 7 también se llevan dos o más cartas que sumen su valor: con un 7 te llevas el 3 y el 4. La J, la Q y la K solo se llevan por pareja.
- Escalera: cuando te llevas algo, también te llevas las cartas que sigan en orden a la tuya. Con un 5 te llevas además el 6, el 7, la J… (después del 7 viene la J).
- Caída: si te llevas por pareja la carta que la computadora acaba de echar, ganas 2 puntos. Limpia: si dejas la mesa vacía, ganas 2 puntos.
- Ronda: si en un reparto te tocan tres cartas iguales, ganas 2 puntos. Con cuatro iguales ganas la partida de una vez.
- Cartón: al acabarse el mazo, quien se llevó 20 cartas gana 6 puntos, y 1 más por cada carta extra, redondeando al par (21 o 22 cartas dan 8). Si nadie llega a 20, quien tenga más gana 2. Lo que queda en la mesa no cuenta.
- Gana quien llegue primero a 40 puntos. En nivel Fácil la computadora juega sin malicia; en Normal cuida sus cartas. Con «Ayudas», tus cartas que levantan algo se marcan en verde y las que hacen caída llevan un letrero. Si cierras la página, la partida se guarda en tu dispositivo.
Sobre el cuarenta
En Ecuador, decir «¿echamos un cuarenta?» es invitar a una buena tarde. Es el juego de naipes más querido del país: se juega en la sala de la casa, en las fiestas del barrio y en campeonatos que reúnen a parejas de todas las edades. Su nombre viene de la meta, llegar a cuarenta puntos, y su vocabulario es tan propio que basta oír «¡caída y limpia!» para saber de qué se habla.
Es un juego de pesca: echas una carta y te llevas las que hacen pareja, suman o siguen en escalera. Parece sencillo, pero obliga a recordar qué cartas ya salieron, a calcular sumas y a pensar qué le dejas al rival. Por eso es un buen ejercicio para la memoria y la atención, y se disfruta igual con cinco minutos libres que en una tarde larga.
Algunos consejos. No dejes una sola carta en la mesa: si el rival tiene su pareja, hace caída y limpia de un golpe, y se lleva cuatro puntos. Cuando no puedas llevarte nada, echa una carta cuyas compañeras ya hayan salido, porque así es difícil que te hagan caída. Fíjate siempre en la última carta que echó la computadora: si tienes una igual, llévatela. Y lleva la cuenta de tus cartas, porque el cartón da muchos puntos al final de cada mano.
Esta versión usa las reglas básicas para dos jugadores. En muchas mesas se añaden reglas de la casa, como que con 38 puntos la limpia ya no cuenta.