Corazones
El clásico juego de bazas contra tres jugadores de la computadora: no te lleves corazones ni la reina de picas, y termina la partida con menos puntos que nadie.
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Se perderá la partida que llevas.
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Luis0 puntos
Raúl0 puntos
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Tabla de puntos
Partidas ganadas: 0 de 0
Cómo se juega
- Juegas tú contra tres jugadores de la computadora: Luis a tu izquierda, Marta enfrente y Raúl a tu derecha. Se reparten las 52 cartas, 13 para cada uno, y el turno pasa hacia la izquierda.
- Antes de jugar, cada uno elige 3 cartas para pasar: en la primera mano a la izquierda, en la segunda a la derecha, en la tercera a quien está enfrente y en la cuarta no se pasan. Después se repite. Las cartas que recibes quedan marcadas en verde.
- Sale quien tiene el 2 de tréboles. Cada uno tira una carta y hay que seguir el palo que salió; si no tienes de ese palo, tiras la que quieras. Se lleva la baza la carta más alta del palo que salió (el as es la más alta) y quien se la lleva sale en la siguiente.
- No se puede salir con corazones hasta que alguien haya tirado uno, salvo que solo te queden corazones. En la primera baza no se tiran corazones ni la reina de picas si tienes otra carta.
- Cada corazón que te llevas vale 1 punto y la reina de picas, 13. Aquí lo bueno es tener pocos puntos. Si alguien se lleva los 13 corazones y la reina, «se va a la luna»: no suma nada y cada uno de los demás suma 26.
- La partida termina cuando alguien llega a 100 puntos (50 en la partida corta) y gana quien tiene menos.
- Para tirar, toca una carta y pulsa «Tirar carta», o tócala otra vez. Las cartas que no se pueden tirar se ven apagadas. «Pista» te marca una buena carta y «Última baza» te enseña las cartas de la baza anterior. Si cierras la página, la partida se guarda en tu dispositivo.
Sobre el Corazones
El Corazones es uno de los juegos de cartas más conocidos del mundo y tiene una gracia especial: aquí gana el que pierde. En vez de juntar bazas, cada jugador trata de no llevarse las cartas que cuentan. Sus raíces están en juegos europeos de hace varios siglos en los que se ganaba perdiendo, como el antiguo reversis. La forma que conocemos hoy se armó en Estados Unidos a fines del siglo XIX, y la reina de picas, la carta temida que vale 13 puntos, se sumó después. Desde los años noventa se hizo todavía más popular porque venía instalado en muchas computadoras de casa y de oficina.
Es un juego excelente para la memoria y la concentración. Conviene ir contando qué cartas ya salieron, sobre todo las picas altas y los corazones, y fijarse en quién se quedó sin un palo, porque esa persona puede descargar en cualquier momento. Cada mano obliga a planear desde el principio: qué cartas pasar, cuándo quedarse sin un palo y cuándo arriesgarse.
Algunos consejos para empezar. Si tienes pocas picas, pasa la reina, el rey y el as de picas; si tienes muchas picas bajas, la reina está más protegida en tu mano. Quedarte sin un palo es muy útil: cuando sale ese palo puedes tirar tus corazones altos o la reina. Guarda algunas cartas bajas para no llevarte bazas al final. Y vigila al que se va llevando todos los corazones: si parece que quiere irse a la luna, llévate tú un corazón para cortarle el paso.