Conquián
El juego de cartas mexicano de toda la vida: forma tercias y corridas y baja tus 9 cartas antes que la computadora.
¿Empezar una mano nueva?
Se perderá la mano que llevas.
Computadora
Lo que bajó la computadora
Mazo 24
Descartes 0
¿Obligas a la computadora?
Turno de la computadora…
Tu mano
Lo que bajaste
Cómo se juega
- Se juega con la baraja española de 40 cartas, sin ochos ni nueves: después del 7 siguen la sota (10), el caballo (11) y el rey (12), y el as solo va antes del 2. Tú y la computadora reciben 8 cartas; las demás forman el mazo.
- La meta es bajar 9 cartas a la mesa en tercias o cuartetas (3 o 4 cartas del mismo número) y corridas (3 o más cartas seguidas del mismo palo, por ejemplo 6, 7 y sota de oros).
- En cada turno hay una carta boca arriba en el centro. Solo puedes tomarla para bajarla en ese momento, y todas las cartas que bajes de tu mano tienen que ir en el mismo juego que ella: tócalas y pulsa «Bajar». Después tira una carta de tu mano con «Tirar»; esa carta le toca a la computadora.
- Si la carta del centro no te sirve, pulsa «Pasar». Si la puso la computadora, se va a los descartes y volteas una nueva del mazo. Si la volteaste tú, le toca a la computadora.
- Lo que bajas se queda a la vista y puedes ampliarlo después: si la carta del centro encaja en tus tercias o corridas, la bajas sin usar cartas de la mano. Para formar el juego de la carta del centro también puedes usar cartas que ya bajaste, siempre que las demás sigan formando juegos; el mensaje te dice cómo quedó tu mesa.
- Si pasas una carta que encaja en lo que ya bajaste, la computadora te puede obligar a tomarla, y entonces tendrás que tirar otra. Tú también puedes obligarla a ella. Solo se puede obligar a quien todavía tiene cartas en la mano.
- Ganas la mano cuando bajas la carta del centro junto con todas las que te quedan y completas 9 cartas en la mesa. Si se acaba el mazo y nadie termina, la mano queda en tablas.
- El botón «Pista» te sugiere una jugada. Debajo de tu mano puedes ordenar tus cartas y elegir «cambiar una carta»: así, antes de cada mano, como en el conquián tradicional, tú y la computadora se dan una carta que no quieran, sin ver antes la que reciben. Si cierras la página a medias, la mano se guarda en tu dispositivo.
Sobre el conquián
El conquián es uno de los juegos de cartas más queridos de México. Ya se jugaba en el siglo XIX, y muchos estudiosos de los juegos de naipes lo consideran el abuelo de toda la familia del rummy: la idea de juntar cartas iguales o seguidas y bajarlas a la mesa pasó de aquí a Estados Unidos y de ahí al resto del mundo. Su nombre tiene varias explicaciones populares; la más repetida dice que viene de la pregunta «¿con quién?», aunque nadie lo sabe con certeza.
Durante generaciones se ha jugado en patios, portales y mesas de cocina, casi siempre con la baraja española y entre dos o tres personas. Es un juego tranquilo, de pocas cartas, pero que pide mucha atención: hay que recordar qué cartas ya pasaron, adivinar qué está juntando el rival y decidir en un instante si la carta del centro conviene o no. Por eso es un buen ejercicio para la memoria y la concentración.
Algunos consejos. Guarda las parejas del mismo número y las cartas seguidas del mismo palo, porque son las que te dejan bajar. Antes de tirar, revisa lo que bajó la computadora: si tu carta encaja ahí, se la estarás regalando. Fíjate también en lo que ella pasa y tira, porque te dice qué no está juntando. Y recuerda que en esta baraja no hay ochos ni nueves, así que el 7 y la sota van juntos en una corrida.