Brisca

El clásico juego de baraja española: gana las bazas que valen, cuida tus triunfos y junta más de 60 puntos. Juegas contra la computadora o en pareja.

Tú 0 puntos 0 bazas
Computadora 0 puntos 0 bazas

Gana quien pasa de 60 puntos.

Tus resultados en 1 contra 1

Manos ganadas0
Manos jugadas0
Mejor puntuación—

Cómo se juega

  1. Se juega con la baraja española de 40 cartas. Cada jugador recibe 3 cartas y se voltea una más, la muestra: su palo es el triunfo de toda la mano. La muestra queda debajo del mazo y es la última carta que se roba.
  2. Quien sale echa la carta que quiera y después echa el otro. No es obligatorio seguir el palo ni ganar la baza.
  3. Gana la baza la carta más alta del palo que salió, salvo que alguien eche triunfo: entonces gana el triunfo más alto. De mayor a menor, las cartas van así: as, tres, rey, caballo, sota, 7, 6, 5, 4 y 2.
  4. Quien gana la baza se lleva las cartas, roba primero del mazo y sale en la siguiente. Así todos vuelven a tener 3 cartas hasta que se acaba el mazo; luego se juegan las últimas 3 bazas.
  5. Al final se cuentan los puntos de las cartas ganadas: as 11, tres 10, rey 4, caballo 3 y sota 2; las demás no valen. Hay 120 puntos en total y gana quien junta más de 60. Con 60 y 60 es empate.
  6. Para jugar, toca una de tus cartas y tócala otra vez, o pulsa Jugar carta. Con las Ayudas puestas, cada carta dice cuánto vale y cuál ganaría la baza; el botón Pista te sugiere qué echar. Si cierras la página, la mano se guarda en tu dispositivo.
  7. En 2 contra 2 juegas en pareja con tu compañero, que es la computadora: los puntos de los dos se suman. Si tu compañero va ganando la baza, aprovecha para echarle cartas que valgan.
  8. Con la opción Cambio de muestra, en tu turno puedes cambiar la muestra por el 7 de triunfo si la muestra es as, tres, rey, caballo o sota, o por el 2 de triunfo si es 4, 5, 6 o 7. Toca la muestra para cambiarla. Se puede mientras queden cartas por robar, y la computadora también lo hace.

Sobre la Brisca

La brisca es uno de los juegos de baraja española más sencillos y más queridos. Viajó a América junto con los naipes españoles y hoy se sigue jugando en casas, patios, plazas y clubes de Puerto Rico, Cuba y Chile, entre muchos otros lugares. Es pariente cercana de la briscola italiana, y en muchas familias es el primer juego de cartas que aprenden los nietos sentados junto a los abuelos.

Sus reglas caben en un minuto, pero cada mano pide pensar. Hay que recordar qué ases y qué treses ya salieron, sumar de cabeza los puntos que lleva cada lado y decidir en qué momento conviene gastar un triunfo. Esa mezcla de memoria, cálculo y paciencia hace que la brisca sea un buen ejercicio para la mente, y jugada en pareja enseña además a leer las intenciones del compañero.

Algunos consejos para empezar. No gastes triunfos en bazas que no valen nada: si el rival echa un cuatro, contesta con otra carta sin puntos. Guarda el as y el tres del triunfo para las bazas grandes, y cuando la carta que salió sea un as o un tres de otro palo, piensa si vale la pena llevártela con un triunfo pequeño. Cuenta las cartas fuertes que van saliendo: al terminarse el mazo ya puedes saber qué cartas le quedan al rival, y las últimas tres bazas se juegan casi a cartas vistas.