Batalla naval
Esconde tu flota y adivina dónde está la de la computadora. Gana quien hunda primero todos los barcos del otro.
¿Empezar un juego nuevo?
Perderás la partida que llevas.
Coloca tu flota
Flota rival
Tu flota
Tus barcos (toca uno para moverlo):
Cómo se juega
- Cada quien tiene una flota de cinco barcos en un tablero de 10 por 10: un portaaviones de 5 casillas, un acorazado de 4, una fragata y un submarino de 3 y una lancha de 2. Los barcos van en línea recta y no pueden tocarse, ni siquiera en diagonal.
- Antes de empezar, acomoda tu flota. Pulsa «Revolver» para ponerla al azar, o hazlo a mano: toca un barco, toca la casilla donde lo quieres y usa «Girar» para ponerlo de pie o acostado. Cuando estés conforme, pulsa «¡A jugar!».
- Para disparar, toca una casilla del tablero de la flota rival. Cada casilla se nombra con su letra y su número, como en un mapa: C5 es la columna C, fila 5.
- Si no hay barco, aparecen unas ondas de agua. Si le das a un barco, aparece una explosión y el aviso dice «¡Tocado!». Cuando todas las casillas de un barco están tocadas, el aviso dice «¡Hundido!», el barco se ve tachado y las casillas de alrededor se marcan con un punto, porque ahí no puede haber otro barco.
- Después dispara la computadora a tu tablero, «Tu flota». El aviso de arriba te dice dónde disparó y qué pasó. En el celular tu tablero está debajo del rival, con su último disparo remarcado.
- Normalmente se tira por turnos, uno cada quien. Si marcas «Si aciertas, vuelves a tirar», quien le da a un barco dispara otra vez.
- Hay tres niveles. En Fácil la computadora dispara al azar. En Normal también busca al azar, pero cuando toca uno de tus barcos dispara alrededor hasta hundirlo. En Difícil, además, busca con orden, como las casillas de un mismo color en un tablero de ajedrez.
- Gana quien hunda primero toda la flota del otro. Si cierras la página a medias, la partida se guarda en tu dispositivo.
Sobre la batalla naval
La batalla naval es uno de esos juegos que muchos aprendimos de niños con una hoja cuadriculada y un lápiz. Cada jugador dibujaba dos cuadrículas, escondía sus barcos en una y anotaba sus disparos en la otra, cuidando que el compañero de banca no viera nada. Se juega así desde hace más de cien años, mucho antes de que existieran las versiones de plástico o de computadora, y por eso cada región le pone su nombre: hay quien le dice «hundir la flota», «los barquitos» o simplemente «el juego de los barcos».
Aunque parece un juego de suerte, ganar depende sobre todo de pensar. Hay que recordar dónde ya se disparó, calcular en qué huecos todavía cabe un barco y deducir hacia dónde sigue uno que ya está tocado. Ese ejercicio de memoria, orden y razonamiento con el espacio es muy bueno para mantener la mente activa, y cada partida dura apenas unos minutos.
Algunos consejos. Al principio no dispares a casillas pegadas: conviene repartir los tiros como las casillas de un mismo color en un tablero de ajedrez, porque así ningún barco se queda sin encontrar. Cuando toques un barco, prueba arriba, abajo y a los lados hasta descubrir hacia dónde va, y luego sigue en línea recta. Recuerda que los barcos nunca se tocan: alrededor de uno hundido solo hay agua. Y al acomodar tu flota, no la amontones en una esquina ni la pongas toda en la orilla; si la repartes por todo el tablero, a la computadora le costará más encontrarla.