Ahorcado
Adivina la palabra letra por letra antes de que se complete el muñeco. El tema te sirve de pista.
Tema —
Fallos: 0 de 6
¿Empezar otra palabra?
La palabra de ahora se queda sin terminar y no cuenta en tus estadísticas.
¡Adivinaste!
La palabra era
Cómo se juega
- Al empezar ves una rayita por cada letra de la palabra secreta y el tema, que te sirve de pista: animales, oficios, cosas de la casa…
- Toca una letra en el teclado de la pantalla o escríbela con el de tu computadora. Las palabras van sin acentos y la Ñ es una letra más.
- Si la letra está en la palabra, aparece en todos los lugares donde va y la tecla se pone verde con ✓.
- Si no está, la tecla se pone gris con ✕ y se dibuja una parte del muñeco. Eso cuenta como un fallo.
- Adivina la palabra antes de que se complete el dibujo. En Fácil las palabras son cortas y tienes 8 fallos; en Normal, 6 fallos; en Difícil, 6 fallos y palabras largas.
- ¿No se te ocurre nada? El botón Pista destapa una letra, pero cuesta un fallo.
- Al terminar ves la palabra bien escrita, con sus acentos. Cada palabra adivinada suma a tu racha; tus estadísticas se guardan en este dispositivo.
Sobre el ahorcado
El ahorcado es uno de esos juegos que casi todos aprendimos de niños, en el pizarrón del salón de clases o en la última hoja del cuaderno. Nadie sabe bien quién lo inventó, pero hace más de cien años ya se jugaba con lápiz y papel, y desde entonces ha pasado de abuelos a nietos sin perder su encanto: alguien piensa una palabra, dibuja una rayita por cada letra y los demás van probando letras antes de que se termine el dibujo. En RatoLibre el muñeco es una marioneta de palitos que cuelga de su hilo, y tú decides si la completas o no.
Además de entretenido, es un buen ejercicio para la mente. Para adivinar la palabra hay que buscar en la memoria, recordar cómo se escribe, fijarse en el largo y deducir qué letras faltan. Por eso también se usa en la escuela para repasar ortografía y vocabulario. Unas cuantas partidas al día mantienen el cerebro despierto y ayudan a que las palabras no se nos escondan.
Algunos consejos. Empieza por las vocales más comunes, como la A, la E y la O, y sigue con consonantes muy usadas, como la S, la R, la N y la L. Fíjate en el tema y en el número de letras: si el tema es Oficios y la palabra termina en E, R y O, quizá sea un panadero o un bombero. Deja para el final letras poco frecuentes como la K, la W o la X. Y si te quedas sin ideas, una pista a tiempo puede salvar la partida.